El viaje de Odiseo: los lugares reales detrás de la Odisea, de Troya a Ítaca
El viaje que inspiró la nueva película de Christopher Nolan también se puede recorrer
Con el estreno de La Odisea de Christopher Nolan, el mito de Odiseo volvió a las conversaciones de medio mundo. Pero mucho antes de que Matt Damon se pusiera el casco de Odisea, geógrafos, historiadores y viajeros llevaban siglos haciendo la misma pregunta: ¿por dónde pasó realmente Odiseo en su travesía de diez años desde Troya hasta Ítaca?
La respuesta honesta es que nadie lo sabe con certeza. Homero escribió un poema, no un mapa de ruta, y muchos de los lugares que menciona pertenecen tanto a la geografía como a la imaginación. Aun así, desde la Antigüedad clásica —empezando por el propio geógrafo griego Estrabón— se han propuesto identificaciones concretas para casi cada parada del viaje, y hoy esos lugares existen, se pueden visitar, y ofrecen algunos de los paisajes más espectaculares del Mediterráneo.
Este recorrido reúne las atribuciones tradicionales más aceptadas para cada episodio de la Odisea, pensado como una guía de inspiración turística para quienes quieran seguir —aunque sea parcialmente— los pasos de Odiseo por Turquía, Grecia, Italia, Malta y el norte de África.
Troya, el punto de partida (Çanakkale, Turquía)
El viaje arranca donde terminó la guerra. La provincia de Çanakkale, en la costa noroeste de Turquía, es hoy la puerta de entrada a Troya. Se ubica junto al estrecho de los Dardanelos. Las ruinas de la ciudad fueron identificadas desde el siglo XIX en la colina de Hisarlik. Son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Conservan capas arqueológicas superpuestas de al menos nueve ciudades, construidas una sobre otra a lo largo de tres milenios.
El yacimiento en sí es más un sitio para entender la historia que para el ojo turístico. El Museo de Troya, inaugurado junto a las ruinas, exhibe con mucho más impacto visual los hallazgos arqueológicos de la zona. Çanakkale ofrece además su propio atractivo. En el malecón de la ciudad hay un caballo de madera gigante, réplica de la película Troya de 2004. Cerca está el yacimiento de Asos, con su templo dórico frente al mar Egeo. Y no muy lejos se encuentra la isla de Bozcaada, famosa por sus viñedos y su fortaleza otomana.

Los cícones, el primer tropiezo (costa de Tracia)
Recién salido de Troya, Odiseo y sus hombres saquean la ciudad de los cícones, un pueblo tracio situado, según la tradición, en la costa norte del mar Egeo, cerca de la actual Alexandroupoli, en Grecia. Es el primer aviso de que el regreso a casa no sería sencillo.
Los lotófagos, la tierra del olvido (Djerba, Túnez)
La isla donde comer la flor de loto hace que los hombres olviden por completo su hogar suele situarse en la isla de Djerba, en la costa sur de Túnez. Sus playas de arena blanca y sus pueblos de arquitectura bereber siguen teniendo ese aire de lugar donde el tiempo se detiene.
La tierra del Cíclope (costa oriental de Sicilia, Italia)
La cueva de Polifemo suele situarse en la costa oriental de Sicilia, cerca del monte Etna, donde según la leyenda local los cíclopes forjaban rayos para Zeus en las entrañas del volcán. La región de Aci Trezza, con sus formaciones rocosas frente al mar —que la tradición asocia con las piedras que Polifemo lanzó contra la nave de Odiseo—, es hoy uno de los rincones más fotografiados de Sicilia.

Eolia, la isla de los vientos (islas Eolias, Italia)
El dios Eolo, guardián de los vientos, recibe a Odiseo en una isla flotante que la tradición identifica con el archipiélago de las islas Eolias, frente a la costa norte de Sicilia. Vulcano, Lípari y Estrómboli —este último con un volcán activo que ilumina la noche— conservan ese carácter entre mítico y volcánico que inspiró el episodio.
Los lestrigones, los gigantes caníbales (Bonifacio, Córcega)
Una de las paradas más oscuras del viaje: los lestrigones destruyen casi toda la flota de Odiseo. La tradición sitúa su bahía fortificada en Bonifacio, en el extremo sur de Córcega, donde los acantilados de piedra caliza forman un puerto natural estrecho que encaja con la descripción homérica de una trampa desde la que era imposible escapar.
Circe y la isla de Eea (monte Circeo, Italia)
La hechicera que convierte a los hombres de Odiseo en cerdos vivía, según la leyenda romana, en el promontorio del monte Circeo, en la costa del Lacio, al sur de Roma. Hoy es un parque nacional con vistas al Mediterráneo y una de las paradas favoritas para quienes combinan Roma con la costa.
El descenso al inframundo (lago Averno, Nápoles)
Para consultar al adivino Tiresias, Odiseo desciende al reino de los muertos. La tradición romana asoció esta entrada al inframundo con el lago Averno, cerca de Nápoles, en la región volcánica de los Campos Flégreos, cuyos vapores sulfurosos y aguas oscuras alimentaron durante siglos la creencia de que ahí se abría una puerta al Hades.
Las sirenas (islas Li Galli, costa de Sorrento, Italia)
El canto que nadie puede resistir suele ubicarse en las islas Li Galli, un pequeño archipiélago frente a la costa de Positano y Sorrento, en la región de Amalfi. Su nombre en italiano, “Le Sirenuse”, conserva directamente el eco del mito.

Escila y Caribdis (estrecho de Mesina, Italia)
El paso entre el monstruo de seis cabezas y el remolino que traga barcos enteros se identifica tradicionalmente con el estrecho de Mesina, el angosto canal que separa Sicilia de la península itálica, famoso desde la Antigüedad por sus corrientes impredecibles y peligrosas para la navegación.
Trinacria, la isla del sol (Sicilia, Italia)
El nombre antiguo de Sicilia —Trinacria, “la de tres puntas”— es también el escenario donde los hombres de Odiseo cometen el error fatal de comerse el ganado sagrado del dios Helios. El símbolo de Trinacria, con su rostro y sus tres piernas, sigue siendo hoy la bandera oficial de la región.
Ogigia, la isla de Calipso (Gozo, Malta)
Durante siete años, la ninfa Calipso retiene a Odiseo en su isla. La identificación más popular sitúa Ogigia en Gozo, la isla hermana de Malta, concretamente en la llamada “Gruta de Calipso”, con vista al mar de arena rojiza de Ramla Bay.
Esqueria, la tierra de los feacios (Corfú, Grecia)
Ya casi al final del viaje, Odiseo naufraga en la tierra de los feacios, un pueblo de hábiles navegantes que finalmente lo ayuda a volver a casa. La tradición identifica Esqueria con Corfú, la isla griega del mar Jónico conocida por su mezcla de influencias venecianas, francesas y británicas y por sus playas de aguas turquesa.

¿La Odisea te dejó con ganas de conocer el Mediterráneo?
En Lobato Tours armamos rutas por Grecia, Italia y el Egeo desde Tijuana. Escríbenos y te ayudamos a planear tu propia odisea.
Ítaca, el destino final (Ítaca, Grecia)
Y al final del viaje, Ítaca: la isla del mar Jónico que da nombre al reino de Odiseo y que conserva ese nombre hasta hoy. Existe un debate académico de larga data —algunos estudiosos han propuesto que la Ítaca homérica correspondería en realidad a la vecina Cefalonia—, pero la isla griega de Ítaca sigue siendo, simbólica y turísticamente, el punto donde termina toda odisea: el regreso a casa.

Un mito, muchas rutas posibles
Vale la pena aclarar algo importante: ninguna de estas identificaciones es un hecho probado. Son teorías con siglos de tradición —algunas desde la propia Antigüedad griega y romana—, pero los estudiosos siguen debatiendo cada una de ellas, y varias tienen ubicaciones alternativas igual de defendibles. Lo que sí es real es que cada uno de estos lugares existe hoy, se puede visitar, y ofrece una manera distinta de vivir el Mediterráneo: desde los volcanes de Sicilia hasta las grutas de Malta, pasando por los acantilados de Córcega y las playas de Corfú.
Ya sea que hayas visto la película de Nolan o simplemente te guste la idea de recorrer un mito, esta ruta convierte diez años de leyenda en un itinerario de vacaciones perfectamente real.
Nota: este recorrido sigue la tradición clásica y arqueológica del poema original de Homero, no las locaciones de filmación de La Odisea de Christopher Nolan (2026). La película se rodó en varios países del Mediterráneo y también en Islandia y Escocia, decisiones visuales de producción que no corresponden a la geografía tradicional del mito. El mapa y las paradas de este artículo se basan en las identificaciones clásicas más aceptadas, principalmente las del geógrafo griego Estrabón.
Te puede interesar:







